En esta ocasión se comparte un cuento sobre el valor de la gratitud (El jardín de Don Julián).

Título: “El Jardín de Don Julián”

Había una vez, en un pequeño pueblo rodeado de montañas y campos verdes, un anciano amable llamado Don Julián. Él vivía solo en una casita de madera con un hermoso jardín lleno de flores de todos los colores. Las margaritas bailaban con el viento, las rosas sonreían al sol y los girasoles seguían al astro rey con devoción.

Los niños del pueblo solían pasar frente a su jardín y se maravillaban con la belleza de sus flores. Algunos se acercaban a mirar, otros a oler las fragancias dulces, pero casi nunca hablaban con Don Julián. Pensaban que, por ser viejo, tal vez no quisiera que lo molestaran.

Un día, durante la hora del recreo, la maestra Rosa les pidió a sus estudiantes que pensaran en una persona a la que pudieran agradecer algo especial. Mateo levantó la mano y dijo:

—Yo quiero agradecerle a mi mamá porque me prepara mi desayuno todos los días.

—¡Muy bien, Mateo! —respondió la maestra—. ¿Y tú, Sofía?

—A mi hermano mayor, porque me ayuda con mis tareas.

Todos los niños fueron compartiendo sus ideas, hasta que Lucas, un niño curioso de grandes ojos marrones, levantó la mano y dijo:

—Yo quiero agradecerle a Don Julián. No lo conozco mucho, pero cada vez que paso por su casa, su jardín me alegra el día.

La maestra sonrió con ternura.

—Esa es una gran idea, Lucas. ¿Y qué tal si todos le hacemos un regalo de agradecimiento?

Los niños se entusiasmaron. Esa semana, trabajaron en cartas, dibujos y una gran tarjeta con las palabras “Gracias por llenar nuestro camino de flores y colores”.

El viernes, fueron en grupo a la casa de Don Julián. El anciano estaba en su jardín, regando sus plantas. Al ver a los niños, se sorprendió.

—¡Qué visita tan especial! —exclamó con una sonrisa.

—Don Julián —dijo Lucas con voz firme—, hemos venido a agradecerle por tener un jardín tan bonito. Nos hace felices cada día.

Los niños le entregaron sus dibujos, cartas y la gran tarjeta. Don Julián se quedó sin palabras. Sus ojos se llenaron de lágrimas.

—No saben cuánto significa esto para mí —dijo con voz temblorosa—. Yo cuido este jardín con mucho amor, pero nunca imaginé que también cuidaba los corazones de ustedes.

Desde ese día, los niños pasaban por su casa no solo a mirar las flores, sino también a saludar, conversar y ayudar. A veces, lo ayudaban a sembrar nuevas plantas, otras veces, solo se sentaban a escuchar sus historias.

Don Julián les enseñó sobre las flores, pero también sobre la gratitud: agradecer no solo con palabras, sino con acciones. Los niños comprendieron que un simple «gracias» puede llenar un corazón de alegría y que reconocer lo bueno en los demás es una forma de sembrar amor.

Y así, en el pequeño pueblo, la gratitud floreció como las flores del jardín de Don Julián.

Enseñanza del cuento

La gratitud es un valor muy importante que nos ayuda a reconocer y agradecer lo bueno que otras personas hacen por nosotros, incluso en las cosas más pequeñas, como una sonrisa, una palabra amable o un jardín lleno de flores.

En consecuencia, ser agradecidos nos ayuda a valorar lo que tenemos, y a crear un mundo más amable y lleno de cariño con los que viven con nosotros y a nuestro alrededor.

Preguntas de comprensión lectora

1. ¿Quién era Don Julián?

A) Un maestro del pueblo.
B) Un anciano que vivía con sus nietos.
C) Un anciano que vivía solo y cuidaba un jardín.
D) El papá de Lucas.

2. ¿Por qué decidieron los niños agradecerle a Don Julián?

A) Porque les regalaba dulces.
B) Porque les contaba cuentos en la escuela.
C) Porque su jardín los alegraba cada vez que pasaban.
D) Porque les daba flores para sus casas.

3. ¿Qué hicieron los niños para demostrar su gratitud?

A) Le llevaron una planta nueva.
B) Le escribieron cartas, dibujos y una tarjeta grande.
C) Pintaron su casa.
D) Le ayudaron a mudarse.

4. ¿Cómo reaccionó Don Julián al recibir el agradecimiento de los niños?

A) Se molestó porque lo interrumpieron.
B) Les pidió que no volvieran más.
C) Se emocionó mucho y les agradeció con lágrimas en los ojos.
D) Les regaló todas sus flores.

5. ¿Cuál es la enseñanza del cuento?

A) Las flores necesitan mucha agua.
B) Es importante visitar a los ancianos.
C) El trabajo duro siempre trae dinero.
D) Ser agradecido es valorar lo que otros hacen por nosotros y demostrarlo con acciones.

Claves de respuesta:

  1. C) Un anciano que vivía solo y cuidaba un jardín
  2. C) Porque su jardín los alegraba cada vez que pasaban
  3. B) Le escribieron cartas, dibujos y una tarjeta grande
  4. C) Se emocionó mucho y les agradeció con lágrimas en los ojos
  5. D) Ser agradecido es valorar lo que otros hacen por nosotros y demostrarlo con acciones


Una respuesta a «Cuento sobre el valor de la gratitud (El jardín de Don Julián)»

  1. […] Juan corrió al jardín de su casa y plantó todas las semillas con cuidado. Luego se sentó frente a la tierra removida y esperó. […]

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