¿Alguna vez te has preguntado qué quieres ser cuando seas grande? En el alegre pueblo de Sonrisalandia, hay un día muy especial donde todos muestran su trabajo con orgullo y alegría. ¡Prepárate para conocer carpinteros, médicos, panaderos y muchos más en un desfile lleno de colores, risas y sueños! Acompaña a los niños del colegio «Manitas Felices» y descubre lo maravillosas que son todas las profesiones, en el cuento “El gran desfile de las profesiones”.

Título: «El gran desfile de las profesiones»

En el colorido pueblo de Sonrisalandia, todos los años se celebraba un evento muy especial: ¡El Gran Desfile de las Profesiones! Era el día en que todos los vecinos mostraban a qué se dedicaban y cómo ayudaban a la comunidad.

El sol brillaba y los niños del colegio «Manitas Felices» estaban emocionados. Su maestra, la señorita Flor, les dijo:

—Hoy aprenderemos sobre las profesiones, pero no con libros… ¡iremos al desfile!

Los niños aplaudieron y salieron tomados de la mano, formando una larga fila como una oruga feliz.

El primero en aparecer en el desfile fue Don Martillo, el carpintero. Llevaba un cinturón con herramientas y mostraba una casita de madera que había construido.

—Yo construyo sillas, mesas y hasta casitas para pájaros —dijo sonriente—. ¡Con madera se puede hacer magia!

Después llegó la Doctora Blanca, la médica del pueblo, con una bata blanca y un estetoscopio que parecía una serpiente curiosa.

—Cuido la salud de todos. Escucho corazones, pongo curitas y doy muchos abrazos —dijo mientras sonreía a los niños.

Luego apareció el señor Burbujas, el panadero. Tenía harina en la nariz y una bandeja llena de panecillos con formas de animalitos.

—¡Nada como el olor del pan calientito por la mañana! —gritó—. ¡Hago pan para que todos empiecen el día con energía!

Los niños reían y aplaudían, y algunos ya soñaban con ser panaderos.

Después vino la señora Rueditas, la conductora del autobús escolar.

—¡Suban, que los llevo a la escuela y al mundo de la imaginación! —dijo, haciendo sonar su bocina.

La señorita Flor les susurró a los niños:

—Ella nunca se olvida de recoger a nadie, y siempre tiene un chicle de menta para quien esté triste.

Enseguida apareció el Capitán Azul, el bombero. Llevaba su casco brillante y una manguera enorme.

—¡Apago fuegos, rescato gatitos y doy charlas sobre seguridad! —dijo saludando con la mano enguantada.

A su lado iba su amigo Robi, el robot ayudante del bombero, que hacía sonidos divertidos como ¡pip-pip-zum! y repartía helados (de juguete) a los niños.

Después llegó Lola Lente, la científica loca del laboratorio. Su bata tenía manchas de colores y su cabello estaba como si lo hubiera peinado un remolino.

—¡Yo invento cosas! Hoy traje mi último experimento: ¡el helado que no se derrite! —dijo mientras un pingüino de peluche la seguía.

Los niños aplaudían cada vez más emocionados.

Finalmente, apareció una carroza llena de colores con niños disfrazados de lo que soñaban ser: veterinarios, cocineras, maestras, astronautas, pintores, músicos, jardineros… ¡hasta un payaso equilibrista había!

La maestra Flor les preguntó:

—¿Y ustedes? ¿Qué quieren ser cuando crezcan?

María levantó la mano y dijo:

—¡Yo quiero ser veterinaria para cuidar a los animalitos!

Tomás gritó:

—¡Yo astronauta! ¡Quiero ver si los marcianos existen!

Y Lucía, con una gran sonrisa, dijo:

—¡Yo quiero ser como todos ellos! Porque todas las profesiones son importantes y hacen del mundo un lugar mejor.

La señorita Flor abrazó a sus alumnos y les dijo:

—Recuerden, lo más importante no es solo lo que quieran ser… sino hacerlo con amor, alegría y muchas ganas de ayudar a los demás.

Y así terminó el Gran Desfile de las Profesiones, con risas, aplausos y un montón de sueños nuevos en los corazones de los niños.

Preguntas de comprensión lectora

Pregunta 1:

¿Por qué estaban emocionados los niños del colegio «Manitas Felices»?

A) Porque era el primer día de clases.
B) Porque iban a hacer un examen muy difícil.
C) Porque iban al Gran Desfile de las Profesiones.
D) Porque iban a tener vacaciones.

Pregunta 2:

¿Qué hacía el señor Burbujas, el panadero, para alegrar a las personas?

A) Pintaba cuadros de animalitos.
B) Hacía panecillos con formas divertidas.
C) Reparaba sillas y mesas.
D) Tocaba música con su guitarra.

Pregunta 3:

¿Qué enseñó la señorita Flor a los niños al final del cuento?

A) Que solo los médicos son importantes.
B) Que deben hacer lo que les digan sin pensar.
C) Que las profesiones no son necesarias.
D) Que lo importante es hacer cualquier profesión con amor y ayudar a los demás.

Claves de respuesta

  1. C) Porque iban al Gran Desfile de las Profesiones.
  2. B) Hacía panecillos con formas divertidas.
  3. D) Que lo importante es hacer cualquier profesión con amor y ayudar a los demás.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *