¿Alguna vez te has enojado con un amigo porque hizo algo que no te gustó? ¿Te costó perdonarlo? En este cuento sobre el perdón (La nube enojada y el viento travieso), conocerás a Nubi, una nube muy dulce, y a Venti, un viento muy travieso. Ambos son grandes amigos y les encanta jugar juntos en el cielo. Pero un día, una broma de Venti hace que Nubi se sienta muy mal y las cosas ya no son tan divertidas.

Acompáñalos en esta historia llena de emociones, ternura y una gran lección sobre lo importante que es perdonar con el corazón.

Título «La nube enojada y el viento travieso»

En un rincón del cielo, vivía una pequeña nube llamada Nubi. Era blanca, suave y muy curiosa. Le encantaba flotar sobre los campos, mirar a los niños jugar y dejar caer una que otra gota cuando las flores tenían sed.

Nubi tenía un mejor amigo: Venti, un viento juguetón que siempre estaba de buen humor. A veces, Venti soplaba fuerte y hacía volar las hojas, otras veces soplaba suave para refrescar el día. Juntos, Nubi y Venti jugaban a formar figuras en el cielo: conejos, castillos, dragones y corazones.

Un día, mientras jugaban sobre una escuela llena de niños, Venti quiso hacer una broma. Soplando muy fuerte, empujó a Nubi justo cuando ella estaba a punto de regar las flores del jardín. Nubi perdió el equilibrio, ¡y en vez de caer en el jardín, las gotas cayeron sobre los niños que jugaban en el recreo!

—¡Ay, Venti! —dijo Nubi, muy molesta—. ¡Mojaste a todos! ¡Mira cómo corren a cubrirse!

Venti se rió un poco, creyendo que había sido divertido, pero al ver la carita triste de Nubi, dejó de reír.

—No fue mi intención, Nubi… solo quería jugar —dijo bajito.

Pero Nubi estaba muy enojada. Se fue volando sola, dejando a Venti atrás.

Durante todo el día, Nubi estuvo seria. No formó figuras, no dejó caer gotitas para las flores y tampoco habló con nadie. Se sentía triste por dentro, pero también herida.

Esa noche, la luna llena la vio solita y se le acercó.

—¿Por qué estás tan gris, Nubi? —preguntó la luna con voz suave.

—Es que Venti arruinó mi día. Me empujó y caí sobre los niños. Yo quería hacer algo bonito… —respondió Nubi con ojos brillantes de agua.

La luna la miró con ternura.

—¿Y él te pidió perdón?

—Sí… pero no sé si quiero perdonarlo —dijo Nubi, haciendo un pequeño trueno de enojo.

La luna sonrió.

—¿Sabes una cosa? Cuando perdonamos, no solo hacemos feliz al otro, también aliviamos nuestro corazón. El enojo pesa mucho, y tú estás hecha para flotar.

Nubi pensó en eso toda la noche. Al amanecer, voló hasta donde solía jugar con Venti. Lo encontró muy quieto, soplando apenas, triste como nunca antes.

—Venti —dijo con voz suave—. Me hiciste sentir mal, pero sé que no querías hacerme daño. Te perdono.

Los ojos del viento brillaron como hojas en otoño.

—¡Gracias, Nubi! ¡Prometo tener más cuidado la próxima vez!

Y como por arte de magia, el cielo se llenó de figuras: un dragón bailando con una flor, un pez volador, y hasta una nube con orejas de conejo. Los niños de la escuela miraban asombrados desde el recreo, mientras Nubi y Venti jugaban de nuevo, más felices que nunca.

Desde ese día, cada vez que alguien cometía un error, Nubi recordaba que todos merecemos una segunda oportunidad, porque el perdón hace que el cielo brille más bonito.

Enseñanza del cuento

A veces, las personas que queremos cometen errores o hacen cosas que nos molestan, incluso sin querer. Cuando eso pasa, podemos sentirnos tristes o enojados, como le pasó a Nubi. Pero si alguien nos pide perdón de corazón, tenemos la oportunidad de hacer algo muy valiente y bonito: perdonar.

Perdonar no es olvidar lo que pasó, ni decir que estuvo bien lo que hicieron. Perdonar significa darle otra oportunidad a alguien, dejar de sentir enojo y seguir adelante con alegría.

Cuando perdonamos, nuestro corazón se siente más ligero, como una nube que vuelve a flotar feliz en el cielo. Y también ayudamos a que la otra persona aprenda y sea mejor.

Preguntas de comprensión lectora

1. ¿Por qué se enojó Nubi con Venti?
a) Porque Venti no quiso jugar con ella.
b) Porque Venti empujó a Nubi y mojó a los niños sin querer.
c) Porque los niños no le gustaban.
d) Porque Venti soplaba demasiado fuerte en todo momento.

2. ¿Cómo se sintió Venti después de ver que Nubi estaba triste?
a) Triste, porque no quería hacerle daño.
b) Indiferente, siguió jugando solo.
c) Alegre, porque su broma funcionó.
d) Enojado, porque Nubi no quería jugar más.

3. ¿Qué consejo le dio la luna a Nubi?
a) Que debía alejarse para siempre de Venti.
b) Que estaba bien guardar rencor.
c) Que el perdón alivia el corazón y ayuda a sentirse mejor.
d) Que no tenía que hablar con nadie si no quería.

4. ¿Qué hicieron Nubi y Venti después de que Nubi lo perdonó?
a) Decidieron no jugar más juntos.
b) Se disculparon y formaron figuras hermosas en el cielo.
c) Se fueron a jugar con otros amigos.
d) Llovieron sobre los niños otra vez a propósito.

5. ¿Cuál es el mensaje principal del cuento?
a) Que las bromas son divertidas aunque molesten.
b) Que es mejor estar solo que con amigos que cometen errores.
c) Que perdonar a los demás nos ayuda a ser más felices.
d) Que las nubes no deben jugar con el viento.

Claves de respuesta

  1. b) Porque Venti empujó a Nubi y mojó a los niños sin querer.
  2. a) Triste, porque no quería hacerle daño.
  3. c) Que el perdón alivia el corazón y ayuda a sentirse mejor.
  4. b) Se disculparon y formaron figuras hermosas en el cielo.
  5. c) Que perdonar a los demás nos ayuda a ser más felices.

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