En el cuento sobre la amabilidad (El poder de una sonrisa) , conocerás a Mateo, un niño que descubre cómo un pequeño gesto de amabilidad puede cambiar el día de alguien… y también el suyo.
Título: “El poder de una sonrisa”
En un barrio tranquilo, vivía un niño llamado Mateo. Tenía 9 años, le encantaban los dinosaurios, las galletas con chispas de chocolate y andar en bicicleta. Pero lo le molestaba, era cuando alguien se portaba mal con él. Mateo pensaba que, si alguien era grosero, lo mejor era ignorarlo… o contestarle igual.
Un lunes por la mañana, Mateo se preparaba para ir a la escuela. Mientras desayunaba, su hermana pequeña, Sofía, volcó sin querer su vaso de jugo sobre la tarea de Mateo.
—¡Sofía! —gritó Mateo, molesto—. ¡Mira lo que hiciste! Ahora tendré que volver a hacerla.
Sofía bajó la mirada, con lágrimas en los ojos. Mamá intervino suavemente:
—Fue un accidente, Mateo. A veces, una palabra amable puede cambiar todo el día de alguien.
Mateo suspiró. No dijo nada, pero guardó la frase de su mamá en algún rincón de su mente.
Al llegar a la escuela, aún un poco molesto, Mateo entró al salón. Allí estaba Jacinto, un compañero nuevo que casi no hablaba. Siempre se sentaba solo y parecía triste. Ese día, cuando todos estaban haciendo fila para entrar a clase, alguien empujó sin querer a Jacinto y su mochila cayó al suelo, regando sus útiles por todo el pasillo.
Muchos niños se rieron. Mateo también pensó en reírse, pero en ese momento, recordó las palabras de su mamá: “Una palabra amable puede cambiar todo el día de alguien.”
Sin pensarlo demasiado, Mateo se agachó y empezó a recoger los lápices de Jacinto.
—Toma, te ayudé —le dijo, sonriendo un poco.
Jacinto lo miró sorprendido y le devolvió una sonrisa tímida.
—Gracias… Nadie me había ayudado antes.
–
Durante el recreo, Mateo se acercó a Jacinto y le preguntó si quería jugar a las escondidas. Jacinto aceptó feliz. Pronto, otros niños también se acercaron, y sin darse cuenta, Jacinto pasó de estar solo a reír y correr con nuevos amigos.
Al final del día, la profesora pidió a los alumnos que compartieran algo bueno que les hubiera pasado. Jacinto levantó la mano:
—Hoy fue el mejor día desde que llegué a esta escuela. Mateo fue amable conmigo y me invitó a jugar. Gracias, Mateo.
Mateo se sintió cálido por dentro, como si algo bonito hubiera florecido en su pecho.
Esa noche, ya en casa, le contó a su mamá lo que había pasado. Ella sonrió, orgullosa.
—¿Viste cómo una acción amable puede hacer una gran diferencia?
Mateo asintió.
—Sí. Y me sentí bien por dentro. Como si mi corazón sonriera también.
A la mañana siguiente, cuando Sofía volvió a volcar el jugo por accidente, Mateo respiró hondo… y sonrió.
—No pasa nada, Sofi. Vamos a limpiarlo juntos.
Sofía lo miró con los ojos brillantes y lo abrazó.
Desde entonces, Mateo entendió que ser amable no era solo algo que uno hacía por los demás… también ayudaba a sentirse mejor consigo mismo. Cada pequeña acción —una sonrisa, una palabra amable, un gesto de ayuda— tenía el poder de cambiar el mundo de alguien más… y también el suyo.
Fin
Enseñanza del cuento
La amabilidad es una forma poderosa de hacer sentir bien a los demás, ¡y también a nosotros mismos! Ser amable significa tratar a otros con respeto, cariño y comprensión, aunque a veces estemos enojados o tristes.
Ser amable no cuesta nada, pero vale muchísimo. A veces, una sola palabra o gesto puede transformar el día (o la vida) de alguien. La amabilidad se contagia y hace del mundo un lugar más bonito, empezando por nosotros mismos.
Preguntas de comprensión lectora
1. ¿Por qué Mateo se enojó con su hermana Sofía al principio del cuento?
A) Porque Sofía le rompió un juguete.
B) Porque Sofía le dijo algo feo.
C) Porque Sofía derramó jugo sobre su tarea.
D) Porque Sofía no quiso jugar con él.
2. ¿Qué hizo Mateo cuando Jacinto dejó caer sus útiles en el pasillo?
A) Se rió con los otros niños.
B) Lo ignoró y siguió caminando.
C) Fue a decirle a la maestra.
D) Lo ayudó a recoger sus cosas.
3. ¿Cómo se sintió Jacinto después de que Mateo fue amable con él?
A) Triste y avergonzado.
B) Feliz y agradecido.
C) Enojado con Mateo.
D) Cansado y confundido.
4. ¿Qué recordó Mateo cuando pensó en reírse de Jacinto como los demás niños?
A) Que Tomás era nuevo.
B) Que su mamá le dijo que debía ser el mejor de la clase.
C) Que una palabra amable puede cambiar todo el día de alguien.
D) Que tenía mucha tarea que hacer.
5. ¿Qué hizo Mateo al día siguiente cuando Sofía volvió a derramar el jugo?
A) Le gritó otra vez.
B) La ignoró completamente.
C) Lloró porque arruinó su tarea.
D) Sonrió y la ayudó a limpiarlo.
Claves de respuesta
- C – Porque Sofía derramó jugo sobre su tarea.
- D – Lo ayudó a recoger sus cosas.
- B – Feliz y agradecido.
- C – Que una palabra amable puede cambiar todo el día de alguien.
- D – Sonrió y la ayudó a limpiarlo.



Deja una respuesta