Cuento una aventura sobre el respeto en el salón de clases.

En un colorido salón de cuarto grado, había un grupo de estudiantes que siempre estaban metidos en divertidas situaciones. Entre ellos estaba Marco, conocido por sus bromas pesadas, y Liliana, quien siempre intentaba mantener la paz en el aula.

Un día, Marco decidió que sería gracioso esconder el estuche de lápices de Liliana. «¡Será tan divertido ver su cara!», pensó mientras lo ocultaba detrás de los libros de la biblioteca del aula.

Cuando Liliana llegó y no encontró su estuche, en lugar de enojarse, se dirigió a la clase con una sonrisa: «Amigos, ¿alguien ha visto mi estuche? Tiene mis lápices favoritos que uso para hacer los dibujos que tanto les gustan».

Marco, al ver la reacción tranquila de Liliana y recordar los hermosos dibujos que ella siempre compartía con la clase, comenzó a sentirse mal por su broma.

Durante la clase de arte, cuando todos querían ver los nuevos dibujos de Liliana, ella no pudo participar. El profesor notó la situación y decidió dar una lección especial sobre el respeto.

«Niños», dijo el profesor, «imaginen que cada uno de ustedes es una pieza única de un rompecabezas. Cuando falta el respeto, es como si una pieza desapareciera, ¿cómo se vería nuestro rompecabezas sin todas sus piezas?»

Marco, sintiéndose cada vez más incómodo, levantó la mano y dijo: «profesor, mmm yo escondí el estuche de Liliana. Lo siento mucho, Liliana. No pensé en cómo te sentirías».

Para sorpresa de todos, Liliana sonrió. «Gracias por ser honesto, Marco. ¿Qué te parece si hacemos un dibujo juntos cuando recupere mi estuche?»

Desde ese día, Marco y Liliana se volvieron buenos amigos.

Al día siguiente, Marco llegó temprano a la escuela con una sorpresa para Liliana, había creado un estuche de lápices nuevo, decorado con estrellas y corazones que dibujó él mismo. Aunque no era tan bonito como él hubiera querido, lo hizo con mucho cariño. «No solo quiero devolverte tu estuche», dijo Marco con timidez, «también quiero regalarte este que hice para ti».

La noticia del gesto de Marco se esparció por toda la clase como pólvora, y algo maravilloso comenzó a suceder. Los demás estudiantes, inspirados por este acto de respeto y amabilidad, empezaron a hacer pequeños gestos de bondad entre ellos.

Ana comenzó a ayudar a Pedro con sus problemas de matemáticas en lugar de burlarse cuando se equivocaba, y José empezó a compartir su almuerzo con quienes olvidaban la suya en casa.

El profesor observaba con orgullo cómo su clase se transformaba. Un día, decidió crear el «Rincón del Respeto», un espacio especial en el aula donde los estudiantes podían dejar notas de agradecimiento y dibujos para sus compañeros.

El primer dibujo que se colocó fue uno hecho conjuntamente por Marco y Liliana, el cual era un colorido arcoíris titulado: «El respeto construye puentes de amistad«.

Y así, el salón de cuarto año se convirtió en un ejemplo de cómo el respeto puede transformar un simple salón de clases en un lugar mágico donde todos pueden aprender, reír y crecer juntos.

Enseñanza del cuento: Cuando ofreces respeto, éste siempre regresa a ti de la mejor manera.

Preguntas de comprensión lectora

1. ¿Qué hizo Marco al inicio del cuento?

a) Rompió el estuche de Liliana.

b) Escondió el estuche de Liliana detrás de los libros.

c) Le regaló un estuche nuevo a Liliana.

d) Dibujó en el estuche de Liliana.

2. ¿Cómo reaccionó Liliana cuando no encontró su estuche?

a) Se puso a llorar.

b) Se enojó con toda la clase.

c) Preguntó amablemente si alguien había visto su estuche.

d) Se fue del salón molesta.

3. ¿Qué comparación usó el profesor para hablar sobre el respeto?

a) Un árbol con sus hojas.

b) Un rompecabezas con sus piezas.

c) Un libro con sus páginas.

d) Una flor con sus pétalos.

4. ¿Qué hizo Marco para disculparse con Liliana?

a) Le hizo un nuevo estuche decorado con estrellas y corazones.

b) Le compró un dulce.

c) Le escribió una carta de disculpas.

d) Le prestó sus propios lápices.

5. ¿Qué creó el profesor después del incidente?

a) Un Rincón del Respeto.

b) Un nuevo reglamento de clase.

c) Un castigo para las bromas.

d) Un concurso de dibujo.

Respuestas Correctas:

  1. b
  2. c
  3. b
  4. a
  5. a

6 respuestas a «Cuento una aventura sobre el respeto en el salón de clases»

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  3. […] aquel día, notaba con orgullo cómo la amistad entre ambos se fortalecía sobre la base del respeto y la […]

  4. […] importar nuestras diferencias, podemos aprender a sentir, a compartir y a ser amigos. Ser curioso, respetuoso y querer entender a los demás es lo que nos convierte en personas valiosas. ¡Nunca dejes de ser […]

  5. […] poderosa de hacer sentir bien a los demás, ¡y también a nosotros mismos! Ser amable significa tratar a otros con respeto, cariño y comprensión, aunque a veces estemos enojados o […]

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